Religión quinto grado – El testimonio y la confianza (clase 1)
La presente clase para quinto grado, que lleva por nombre “El testimonio y la confianza”, tiene como objetivo que los estudiantes comprendan qué significa dar testimonio de su fe cristiana en la vida cotidiana, y por qué es importante confiar en Dios, en sí mismos y en las personas que los rodean. Al final del texto se sitúa el botón descargar PDF, donde, además de la clase, encontrarás actividades para evaluar lo aprendido.
EL TESTIMONIO Y LA CONFIANZA
¿Qué es el testimonio?
El testimonio es vivir de acuerdo con lo que creemos. Es demostrar con nuestras palabras y acciones que amamos a Dios y que seguimos el ejemplo de Jesús. No solo se trata de hablar de Dios, sino de actuar como hijos de Dios: siendo honestos, solidarios, respetuosos y justos. Cada vez que ayudamos a alguien sin esperar nada a cambio, cuando decimos la verdad o cuando oramos por otros, estamos dando testimonio de nuestra fe.
El testimonio también es valiente. No siempre es fácil actuar bien, especialmente si otros no lo hacen. Pero cuando decidimos hacer lo correcto, estamos mostrando que seguimos a Jesús.
En Hechos 1,8, Jesús dice: “Recibirán la fuerza del Espíritu Santo que vendrá sobre ustedes, y serán mis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaría y hasta los confines del mundo.” Esto significa que todos estamos llamados a ser testigos de Jesús, a mostrar su amor en todo lugar.
¿Qué es la confianza en Dios?
Confiar en Dios significa creer que Él está siempre con nosotros, incluso cuando las cosas no salen como queremos. También implica confiar en nosotros mismos, reconociendo que somos valiosos y capaces, porque fuimos creados por Dios.
Además, es importante confiar en nuestras familias, amigos y profesores. Aunque a veces podemos sentir miedo o inseguridad, la confianza nos da fuerza para enfrentar los retos de la vida diaria.
En Proverbios 3,5-6 se nos dice: “Confía en el Señor de todo corazón, y no te apoyes en tu propia inteligencia. Reconócelo en todos tus caminos, y Él allanará tus senderos.” Esto nos enseña a poner en manos de Dios todas nuestras decisiones y caminos.
Muchos santos y personas comunes han sido ejemplos de testimonio y confianza. San Francisco de Asís, por ejemplo, dejó una vida de riqueza para ayudar a los pobres y confiar completamente en la providencia de Dios. Él dio testimonio con su vida sencilla, confiando en que Dios proveería lo necesario.

