Religión quinto grado – El testimonio de Juan el Bautista (clase 17)
En esta clase de religión para quinto grado, titulada “El testimonio de Juan el Bautista”, el objetivo es que los estudiantes reconozcan el testimonio de Juan el Bautista como ejemplo de fe y preparación para la venida de Jesús, y comprendan la importancia de dar testimonio de Jesús en la vida diaria. Al final de la clase se encuentra el botón Descargar PDF, donde, además de la clase, encontrará preguntas para evaluar la comprensión.
EL TESTIMONIO DE JUAN EL BAUTISTA
¿Quién fue Juan el Bautista?
Juan el Bautista fue un hombre muy especial, elegido por Dios desde antes de nacer. Él tenía una misión muy importante: preparar el camino para la llegada de Jesús. Desde pequeño, Juan fue distinto. Vivía en el desierto, vestía con ropa sencilla hecha de pelo de camello y comía langostas y miel silvestre (Marcos 1,6). Pero, aunque su vida era muy sencilla, su voz era fuerte y poderosa, porque hablaba con la verdad que Dios le daba.
La misión de Juan
Juan no buscaba ser famoso ni que la gente lo admirara. Él solo quería que todos se arrepintieran de sus pecados y se acercaran a Dios. Por eso, bautizaba a las personas en el río Jordán, como un signo de que estaban dejando atrás una vida mala para comenzar una nueva vida con Dios. Por eso lo llamamos “el Bautista”.
Muchas personas lo escuchaban con atención. Algunos pensaban que él era el Mesías, el Salvador prometido. Pero Juan fue claro y humilde: “Yo no soy el Mesías”, decía. Y luego explicaba: “Después de mí viene uno que es más poderoso que yo, a quien no soy digno de desatar la correa de sus sandalias” (Marcos 1,7). Juan hablaba de Jesús.
El testimonio de un hombre valiente
Un día, mientras bautizaba en el río, vio a Jesús acercarse. Entonces, lleno de alegría, dijo: “¡Este es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo!” (Juan 1,29). Con estas palabras, Juan dio testimonio de que Jesús era el Hijo de Dios, el Salvador que el pueblo había estado esperando por muchos años.
Juan fue un verdadero testigo. Ser testigo significa contar la verdad de lo que uno ha visto, escuchado o vivido. Y Juan vio en Jesús al Hijo de Dios y lo dijo con valentía. Nunca tuvo miedo de hablar con sinceridad, aunque algunas personas no estuvieran de acuerdo. Incluso, por decir la verdad, fue arrestado y más tarde perdió la vida. Pero hasta el final, su testimonio fue firme.
Hoy, nosotros también podemos ser testigos como Juan. Podemos hablar de Jesús con nuestras palabras, pero también con nuestras acciones: siendo buenos con los demás, ayudando a quien lo necesita, diciendo la verdad y respetando a todos. Cuando vivimos así, estamos preparando el camino para que Jesús llegue al corazón de más personas.

