Religión quinto grado – La historia de Ester (clase 11)
En esta actividad se abordará el tema titulado “La historia de Ester”, está dirigido a quinto grado y su objetivo que los estudiantes reconozcan el valor del testimonio de fe, valentía y obediencia de la reina Ester como ejemplo de confianza en Dios. Al final de la clase se encuentra el botón Descargar PDF, donde, además de la clase, encontrará preguntas para evaluar la comprensión.
LA HISTORIA DE ESTER
Hace muchos años, en un lugar muy lejano llamado Persia, vivía una joven hermosa y valiente llamada Ester. Era parte del pueblo de Israel, pero vivía lejos de su tierra, porque los israelitas habían sido llevados a vivir a otras tierras por un rey poderoso. Aunque estaba lejos de su país, Ester amaba a Dios con todo su corazón.
Ester vivía con su primo Mardoqueo, quien la había criado como a una hija porque sus padres habían muerto. Mardoqueo también era un buen creyente y siempre le enseñó a Ester a confiar en Dios y hacer lo correcto.
En aquel tiempo, el rey de Persia, llamado Asuero, decidió buscar una nueva reina. Mandó llamar a muchas jóvenes del reino para elegir a la más hermosa y buena. Ester fue una de las jóvenes elegidas para presentarse ante el rey. Aunque tenía miedo, Ester fue obediente y confió en Dios. Después de un tiempo, el rey quedó impresionado con su belleza y su forma de ser, ¡y decidió hacerla reina! Así fue como Ester, una joven judía, se convirtió en reina de Persia.
Pero no todo era felicidad. En el palacio había un hombre muy malvado llamado Amán, que odiaba a los judíos, especialmente a Mardoqueo, porque no se arrodillaba ante él. Lleno de odio, Amán convenció al rey para firmar un decreto que decía que todos los judíos serían eliminados.
Cuando Mardoqueo se enteró de este plan, corrió a contarle a Ester. Le dijo que tenía que hablar con el rey para salvar a su pueblo. Pero había un problema: nadie podía acercarse al rey sin ser llamado, o podría ser castigado con la muerte. Ester tenía miedo, pero también sabía que debía hacer algo.
Entonces, Ester pidió a todos los judíos que oraran y ayunaran con ella durante tres días. Después de eso, se armó de valor y fue a ver al rey. Para su sorpresa, el rey la recibió con cariño y le preguntó qué deseaba. Ester, con mucha sabiduría, preparó una comida especial para el rey y Amán. En ese encuentro, le contó al rey el plan malvado de Amán y le confesó que ella también era judía.
El rey, muy enojado por el plan de Amán, canceló el decreto y salvó al pueblo judío. Gracias a la valentía de Ester, muchas personas se salvaron. Por eso, hasta hoy los judíos celebran esta historia con una fiesta llamada Purim, donde recuerdan cómo Dios protegió a su pueblo a través del valor y la fe de una mujer buena y valiente.
Ester no fue solo una reina hermosa, fue una mujer de fe que escuchó a Dios, ayudó a su pueblo y confió en Él con todo su corazón. Su historia nos enseña que todos podemos hacer cosas grandes cuando actuamos con fe y amor.

