Religión quinto grado – El testimonio de los apóstoles (clase 21)
En esta clase de religión para quinto grado, titulada “El testimonio de los apóstoles”, el objetivo es que los estudiantes reconozcan el testimonio de los apóstoles como seguidores fieles de Jesús y mensajeros del Evangelio, comprendiendo cómo vivieron y anunciaron su fe. Al final de la clase se encuentra el botón Descargar PDF, donde, además de la clase, encontrará preguntas para evaluar la comprensión.
EL TESTIMONIO DE LOS APÓSTOLES
Jesús no vino al mundo a hacer su misión solo. Desde el inicio, eligió a personas comunes para que lo acompañaran, aprendieran de Él y luego compartieran su mensaje con todos. A esas personas las llamó apóstoles, que significa “enviados”. Eran sus amigos, sus compañeros de camino y, más adelante, serían también testigos valientes de su amor.
Jesús eligió a doce apóstoles. No los escogió porque fueran sabios o importantes, sino porque tenían el corazón dispuesto a seguirlo. Entre ellos estaban Pedro y Andrés, que eran pescadores. También Santiago y Juan, hermanos que trabajaban en una barca con su padre. Estaban además Mateo, que era cobrador de impuestos, Felipe, Bartolomé, Tomás, Simón, Judas Tadeo, Santiago (hijo de Alfeo), incluso Judas Iscariote, quien luego traicionaría a Jesús.
Estos hombres dejaron su vida anterior para caminar con Jesús. Fueron sus amigos más cercanos, aprendieron escuchando sus palabras, observando sus milagros y viviendo junto a Él momentos de alegría, cansancio, oración y también dificultades. Ellos dieron testimonio de lo que habían visto y oído: que Jesús es el Hijo de Dios, que murió por nosotros y resucitó para darnos vida nueva.
Después de la resurrección de Jesús los discípulos recibieron el Espíritu Santo en Pentecostés, y les fue asignada una gran tarea: ser testigos del Evangelio. Jesús les dijo: “Vayan por todo el mundo y anuncien la Buena Noticia” (Marcos 16,15) y ellos obedecieron.
Desde ese momento, comenzaron a dar testimonio con valentía. Ya no tenían miedo. Iban a diferentes pueblos y ciudades para hablar de Jesús, contar su historia, enseñar su mensaje y mostrar con sus acciones que Dios es amor. Pedro fue a Roma, Juan escribió su Evangelio y cartas, Tomás llegó hasta la India. Cada uno dio testimonio con su vida de que Jesús estaba vivo y que su mensaje de amor y salvación era verdadero.
Además de anunciar la Palabra, los apóstoles ayudaban a los enfermos, cuidaban a los pobres y formaban comunidades cristianas donde todos se trataban como hermanos.
Ser testigos no era fácil. Muchos fueron perseguidos, encarcelados y hasta murieron por su fe. Pero nunca dejaron de hablar de Jesús, porque sabían que Él les había confiado una gran misión. Los apóstoles fueron los primeros testigos de Jesús y gracias a ellos el Evangelio llegó hasta nosotros. Su vida nos enseña que:
- Ser cristiano es seguir a Jesús con alegría y valentía.
- A veces ser fiel a Dios implica sacrificios.
- Dios nos llama a todos, sin importar nuestra edad o profesión.
- El amor de Jesús transforma vidas.

