Religión quinto grado – Las parábolas (clase 20)
En esta clase de religión para quinto grado, titulada “Las parábolas”, el objetivo es que los estudiantes comprendan qué son las parábolas, por qué Jesús las usó para enseñar, y que descubran algunas de ellas como ejemplos de cómo vivir el amor de Dios en la vida diaria. Al final de la clase se encuentra el botón Descargar PDF, donde, además de la clase, encontrará preguntas para evaluar la comprensión.
LAS PARÁBOLAS
Jesús fue un gran maestro, y como todos los buenos maestros, buscaba formas fáciles de ayudar a las personas a entender sus enseñanzas. Una de las formas favoritas de Jesús para enseñar eran las parábolas.
¿Qué son las parábolas?
Las parábolas son historias sencillas que Jesús contaba para enseñar algo muy importante sobre Dios, sobre cómo debemos tratar a los demás, o cómo vivir como hijos de Dios. Estas historias usaban cosas de la vida cotidiana: agricultores, semillas, ovejas, monedas, padres e hijos. Así, la gente podía entender mejor lo que Jesús quería decir.
Pero las parábolas no eran solo cuentos bonitos. Eran como ventanas que mostraban cómo es el Reino de Dios. Jesús las contaba para invitar a las personas a cambiar su forma de vivir, a amar más, a perdonar, a compartir, y a confiar en Dios.
¿Por qué Jesús usaba parábolas?
Porque quería llegar al corazón de las personas. Sabía que no todos entenderían si hablaba con palabras complicadas. Con las parábolas, todos —niños, adultos, ricos o pobres— podían imaginar la historia y pensar: “¿Qué haría yo en ese caso?”, o “¿Qué me quiere enseñar Jesús con esta historia?”.
Algunas parábolas importantes
- La parábola del buen samaritano (Lucas 10, 25-37): Un hombre fue atacado por ladrones. Pasaron varias personas que no lo ayudaron, pero un samaritano (alguien que no era muy querido por los judíos) se detuvo, lo curó y lo llevó a un lugar seguro. Jesús nos enseña con esta historia que debemos ayudar a todos, sin importar quiénes sean.
- La parábola del hijo pródigo (Lucas 15, 11-32): Un hijo le pide a su padre su parte de la herencia, se va de casa y lo gasta todo. Cuando regresa, arrepentido, el padre lo recibe con amor y alegría. Jesús nos muestra el perdón inmenso de Dios, que siempre nos espera con los brazos abiertos.
- La parábola del sembrador (Mateo 13, 1-9): Un sembrador lanza semillas, pero solo las que caen en tierra buena crecen y dan fruto. Jesús dice que esas semillas son como la Palabra de Dios, y la tierra representa nuestro corazón. Si la escuchamos con atención y un corazón abierto, dará frutos en nosotros y nos ayudará a ser mejores personas.
- La oveja perdida (Lucas 15, 1-7): Un pastor tiene 100 ovejas, pero una se pierde. Él deja las otras 99 para ir a buscar a la que falta. Jesús nos enseña que cada persona es valiosa para Dios, y que Él siempre nos busca cuando nos alejamos.

