Religión quinto grado – María, discípula de Jesús (clase 22)
En esta clase de religión para quinto grado, titulada “María, discípula de Jesús”, el objetivo es que los estudiantes comprendan el papel de María como discípula de Jesús, reconociendo su fe, escucha y obediencia como ejemplo para seguir a Jesús con amor y confianza en la vida diaria. Al final de la clase se encuentra el botón Descargar PDF, donde, además de la clase, encontrará preguntas para evaluar la comprensión.
MARÍA, DISCÍPULA DE JESÚS
Cuando escuchamos hablar de María, la madre de Jesús, pensamos en una mujer llena de amor, ternura y fe. Pero además de ser la madre del Salvador, María fue también su primera y más fiel discípula. ¿Qué significa eso? Significa que fue una mujer que escuchó a Dios con el corazón, creyó en su palabra y vivió según su voluntad.
La anunciación
Todo comenzó cuando el ángel Gabriel visitó a María para anunciarle que Dios la había elegido para una misión muy especial: ser la madre de su Hijo, Jesús. Aunque no comprendía todo lo que iba a pasar, María dijo con humildad: “Aquí está la servidora del Señor, que se cumpla en mí lo que tú dices” (Lucas 1,38). Con esa respuesta, María dio el primer paso como discípula: escuchar, confiar y obedecer a Dios.
A lo largo de su vida, María siguió creciendo como discípula. Cuando Jesús era niño, ella cuidaba de Él con amor. Cuando fue creciendo, María guardaba en su corazón todo lo que veía y oía de su Hijo. No siempre entendía, pero siempre confiaba.
María estaba presente en momentos importantes: en las bodas de Caná, donde dijo a los sirvientes: “Hagan lo que Él les diga” (Juan 2,5), y en la cruz, cuando Jesús le pidió que cuidara de sus discípulos como de sus propios hijos. María también acompañó a los apóstoles después de la resurrección de Jesús, orando con ellos y animándolos en la misión de anunciar el Evangelio.
Por eso decimos que María es discípula: porque siguió a Jesús no solo como madre, sino como creyente, como mujer de fe que vivía según el amor de Dios.
Las enseñanzas de María
María nos enseña muchas cosas:
- A escuchar la Palabra de Dios con atención.
- A confiar en Dios incluso cuando no entendemos todo.
- A decir “sí” al amor y al servicio, como lo hizo ella.
- A acompañar a otros en su fe, como lo hizo con los apóstoles.
- A guardar en el corazón las cosas de Dios, y meditarlas con amor.

