Religión quinto grado – Jesús da testimonio del Padre (clase 23)
En esta clase de religión para quinto grado, titulada “Jesús da testimonio del Padre”, el objetivo es que los estudiantes comprendan que Jesús vino al mundo para revelar a Dios Padre con sus palabras, sus acciones y su amor, y que nosotros también estamos llamados a dar testimonio del amor de Dios en nuestra vida diaria. Al final de la clase se encuentra el botón Descargar PDF, donde, además de la clase, encontrará preguntas para evaluar la comprensión.
JESÚS DA TESTIMONIO DEL PADRE
Jesús revela al Padre con su vida
Jesús vino al mundo con una misión muy especial: dar a conocer al Padre Dios y mostrar su amor por todos nosotros. Nos enseñó que el Padre no es un Dios lejano, sino alguien cercano que escucha, perdona y nos cuida siempre. Jesús hablaba muchas veces del Padre. Decía:
“El que me ha visto a mí, ha visto al Padre” (Juan 14,9).
Eso significa que todo lo que Jesús hacía era reflejo del amor del Padre. Cuando curaba a un enfermo, cuando abrazaba a un niño, cuando compartía con los pobres, estaba mostrando el corazón de Dios. Un corazón lleno de compasión, ternura, justicia y perdón.
Jesús nos regaló una oración muy especial: el Padrenuestro, donde nos enseña a hablar con Dios como con un papá amoroso. En ella le decimos: “Padre nuestro que estás en el cielo…” porque todos somos sus hijos, y Jesús quiso que lo sintiéramos así.
Jesús obedeció hasta el final
Otro momento importante en que Jesús dio testimonio del Padre fue en la Última Cena, cuando compartió el pan y el vino con sus discípulos. Les dijo que su vida iba a ser entregada por amor, como el Padre se lo había pedido. Y en la cruz, aunque sufrió mucho, Jesús perdonó y amó hasta el final, cumpliendo la voluntad del Padre.
Jesús no solo hablaba de Dios como un maestro, sino que vivía unido al Padre. Se apartaba a orar en silencio, confiaba en Él, y lo obedecía en todo. Su vida entera fue un “sí” a lo que el Padre quería.
Los que estaban cerca de Jesús aprendieron a ver a Dios de una manera nueva. Ya no lo veían como alguien lejano, sino como un Padre que está cerca, que escucha y que cuida. Por eso, después de la resurrección de Jesús, sus discípulos siguieron anunciando esa gran verdad: que Dios es nuestro Padre y nos ama sin medida.
¿Cómo podemos nosotros dar testimonio del Padre?
Podemos dar testimonio del Padre cuando: amamos a los demás, perdonamos a los que nos ofenden, ayudamos a quién nos necesita, oramos con fe y confianza, y vivimos con alegría, humildad y verdad.

