Religión quinto grado – Sacramentos de curación o sanación (clase 27)
Esta clase de religión para quinto grado, titulada “Sacramentos de curación o sanación”, tiene como objetivo que los estudiantes comprendan que los sacramentos de curación son signos del amor misericordioso de Dios, que nos perdona, nos consuela y nos fortalece en los momentos de dolor físico o espiritual. Al final de la clase se encuentra el botón Descargar PDF, donde, además de la clase, encontrará preguntas para evaluar la comprensión.
SACRAMENTOS DE CURACIÓN O SANACIÓN
En la vida cristiana, hay momentos en los que nos alejamos de Dios, cometemos errores o pecados, o pasamos por enfermedades y sufrimientos. Jesús, que nos ama como un buen Pastor, no nos abandona nunca. Por eso, dejó a su Iglesia dos sacramentos muy especiales para sanar el alma y el cuerpo: el sacramento de la Reconciliación y el sacramento de la Unción de los Enfermos. Estos sacramentos son conocidos como sacramentos de curación o sanación, porque restauran nuestra amistad con Dios y nos dan fuerza en los momentos difíciles.
Reconciliación
También llamado confesión o penitencia, este sacramento nos permite volver a estar en paz con Dios cuando hemos pecado. A veces, decimos mentiras, desobedecemos, somos egoístas o tratamos mal a los demás. Todo esto nos separa del amor de Dios y de nuestros hermanos. Pero Dios siempre nos perdona si estamos arrepentidos. Para confesarnos, seguimos cinco pasos:
- Examen de conciencia: pensar en lo que hemos hecho mal.
- Arrepentimiento: sentir pena por haber ofendido a Dios.
- Propósito de enmienda: querer cambiar y no volver a pecar.
- Confesión de los pecados al sacerdote.
- Cumplir la penitencia que el sacerdote nos da.
Unción de los enfermos
Este sacramento es para las personas que están muy enfermas, en peligro de muerte o muy ancianas. El sacerdote unge con aceite bendito a la persona enferma y hace una oración especial para darle fuerza, alivio y paz.
A veces, Dios concede la sanación del cuerpo; otras veces, no sana físicamente, pero da mucha fortaleza al alma. La Unción no es un sacramento solo para morir, sino para vivir con esperanza y fe, incluso en medio del dolor.
Jesús, médico del cuerpo y del alma
Durante su vida, Jesús curó a muchos enfermos: al ciego, al paralítico, al leproso… Pero también perdonó pecados y sanó corazones. Él sigue haciendo eso hoy a través de su Iglesia, por medio de estos sacramentos. Cada vez que nos confesamos, Jesús nos abraza con su perdón. Y cuando alguien recibe la Unción de los Enfermos, Jesús está muy cerca de él, dándole consuelo y amor.

